¿Qué ha sido de Braulio Castillo?

11 02 2009

brauliocastillo

Los Broncos han tenido en su historia varios jugadores de esos que hacen a la gente levantarse de su butaca. Braulio Castillo era uno de ellos. Tenía todo para ser estrella de Grandes Ligas, pues era un pelotero de 5 herramientas. Bateaba poder, empujaba carreras, era rápido, bateaba porcentaje, tenía un brazo potente y tenía el carisma.

La historia de Braulio es una tragicomedia. Sus proezas en el diamante contrastaban con su vida fuera del terreno. Durante su carrera tuvo varios problemas con las drogas que terminarían por llevarlo a la cárcel.

Llegó a los Broncos de Reynosa en 1995 con su carrera en Grandes Ligas truncada. Apenas en 1990 la revista Baseball America lo había clasificado en el lugar 34 entre los mejores 100 prospectos de Grandes Ligas, y estaba entre los mejores 5 prospectos de la organización de los Dodgers. En su ascenso por las sucursales de los Dodgers, Braulio iba de la mano de otros prospectos dominicanos como Raúl Mondesí, José Offerman o Pedro Martínez.

En 1991 pasó en cambio a los Phillies y ese mismo año alcanzó las Grandes Ligas a los 23 años. En 28 juegos, sólo pudo batear .178. Al año siguiente, los mismos Phillies le dieron otra oportunidad en la gran carpa y tampoco pudo. Sólo pudo batear .197 en 28 juegos.

Pasó de los Phillies a los Rockies de Colorado y luego a los Astros unos meses después en cambio durante la temporada 1993.

Cuando terminó la temporada de 1993, Braulio regresó a su país, la República Dominicana, donde tuvo su primer lío con la ley. Castillo fue arrestado por posesión de drogas. El gerente general de los Astros en ese entonces, Bob Watson, no estaba seguro si Braulio Castillo sería sancionado por posesión o tráfico de estupefacientes. De una u otra manera, Braulio pudo evadir los cargos y reportó con el equipo clase A de los Astros en Osceola, donde solo pudo batear .183 y fue dejado en libertad. Sin embargo, no sería el último ni el más grave problema de Braulio con asuntos de este tipo.

Fue ahí cuando los Broncos de Reynosa lo firmaron para venir a jugar a la Liga Mexicana en la temporada 1995. Braulio Castillo desató todo el potencial que se le había augurado y se convirtió en el tercer bat soñado para los Broncos que iban a vivir una temporada también soñada.

Desde el primer momento el dominicano demostró su gran talento. En la jornada inaugural en Nuevo Laredo, la afición seguía por radio las incidencias del partido. Braulio pegó un cuadrangular y de inmediato, con las ondas radiales surcando el espacio, Braulio Castillo se convirtió en un idolo inmediato.

Su temporada fue espectacular. Fue el líder del equipo en cuadrangulares con 15, empujó 81 carreras, anotó 77. Disparó 30 dobletes y bateó para .312.

Todavía en la postemporada de ese año continuó su gran temporada. En el primer juego de playoff contra los Tecolotes de los Dos Laredos, Braulio remolcó 6 carreras, producto de dos cuadrangulares y un doblete.

El talento y el rendimiento de Braulio Castillo con los Broncos fue evidente. Sin embargo, algunas situaciones disciplinarias y extradeportivas, probablemente ligada a las drogas, hicieron que la directiva no lo buscará para el año siguiente. Logró acomodarse con los Acereros de Monclova, pero ya no fue el mismo, y a media temporada lo cambiaron a los Olmecas de Tabasco. En total, en ese año. Braulio sólo pudo batear. 260, con 5 hrs y 28 producidas en 48 juegos.

Braulio desapareció del mapa después de 1996. El beisbol organizado no tiene registros de él en los años siguientes y fue por una sencilla razón: había ingresado a la cárcel en República Dominicana acusado de narcotráfico.

A finales de 1997 fue detenido en la frontera de República Dominicana y Haití. Dentro de su estómago llevaba 125 paquetes de cocaína. Se le hicieron cargos por tráfico de drogas.

Pero un pelotero del nivel de Braulio no iba a tener un final así. Cumplió su condena, salió de la cárcel y regresó al beisbol organizado en ligas independientes.

En 2006 regresó a la zona del valle de Texas donde era bien conocido por sus años como Bronco de Reynosa. Se enroló con los Rio Grande Valley Whitewings con sede en Harlingen. Probablemente el clima de la región siempre le sentó bien. A los 38 años, bateó .331 con 6 hrs y 31 empujadas en 45 juegos.

Después de eso, su registro se vuelve a perder. Braulio Castillo salió de la cárcel y volvió a un diamante sólo para despedirse como él sabía, bateando.

Vaya nuestro recuerdo y nuestra admiración para este histórico Bronco de Reynosa, cuya estancia en el equipo fue corta, pero sus recuerdos imborrables.

Anuncios

Acciones

Información

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: